Vive en mares por todo el mundo, incluso en España, tanto en el Mediterráneo como en Canarias, algo que no nos tiene que angustiar porque no se suele dejar ver muy cerca de nuestras costas. ¿Te imaginas?
Otros personajes interesantes son NIGEL, un Pelícano Marrón (Pelecanus dentalis), y una Estrella de Mar bastante cotilla, que le da un punto cómico a la película.
Ese tono humorístico, que está presente durante todo el metraje, aderezado con los mensajes subliminales de amistad y amor, a los que nos tiene acostumbrados la factoría Disney, unido a un magnífico doblaje al español por parte de conocidas voces como las de Javier Gurruchaga, Blanca Portillo, Anabel Alonso o Ramón Langa, entre otros, hacen que ir al cine a ver esta película sea hacer una estupenda inversión. Al salir del cine llegarán los deseos de poseer uno de esos pececillos de colores, y los Reyes Magos o Papá Noel traerán a las casas acuarios, con sus termocalentadores y sus filtros de agua. Comenzaremos a decorar su interior con troncos, piedras y plantas acuáticas, a decidir las horas diarias de luz, a dosificar la comida de sus inquilinos y a controlar los cambios periódicos de agua para que el acuario luzca precioso en el salón y toda la familia se relaje contemplando el interesante comportamiento de estos animalitos silenciosos. Una actividad educativa, entretenida, decorativa, nada molesta, que fomenta la responsabilidad y que es mucho más barata que la cría de cualquier otro animal. Pero, como en todo, hay que saber lo que se está haciendo para evitar jugar con la vida de unos seres vivos. Leer libros, revistas y webs sobre acuariofilia son actividades que recomendamos encarecidamente.
Quizá mañana alguno de los niños que ahora descubren el mundo marino a través de esta película, se conviertan en famosos oceanógrafos como Jacques Cousteau. ¡Quién sabe!