Ha decidido adquirir un acuario y está enterado de las necesidades básicas de los peces y las plantas. Es el momento de pasar a la acción. Ante todo, no debe precipitarse, pues si toma decisiones erróneas sufrirá bajas en sus peces o plantas, y/o gastá más tiempo o dinero del necesario. En la instalación de un nuevo acuario, y sobretodo si es el primero, lo fundamental es tener paciencia.
Debemos tener prevista la ubicación del nuevo acuario. El lugar disponible debe ser de fácil accesibilidad. No es recomendable que el acuario se coloque ni muy bajo ni muy alto pues esto favorecería su difícil mantenimiento y observación. Lo ideal es que el frontal del acuario quede a la altura del pecho de quien lo vaya a cuidar, pero pequeñas variaciones de unos 20 cm arriba o abajo no son demasiado importantes.
Es importante que la ubicación no sea transitada con frecuencia como lugar de paso por las personas que vivan en la casa. Esto podría llegar a estresar a los peces, así como sufrir eventuales golpes o empujones. También procuraremos que el acuario no quede cerca de una ventana. Aunque es un asunto muy discutido, en general la abundancia de luz solar favorecerá el crecimiento de algas no deseadas, y además hará palidecer los colores de los habitantes del acuario. Junto a las ventanas, los cambios de temperatura son más bruscos también. Evitémoslas.
Por lo general, los acuarios de iniciación se instalan siempre sobre mesas construidas en tableros de madera aglomerada o en metal. En principio no existen grandes diferencias entre ambas opciones, pero será bueno tener en cuenta que: las mesas de madera no necesitan ser revestidas para conjuntar con los muebles; las mesas de madera son más sensibles al agua al poderse deformar; las mesas de hierro o aluminio pueden sufrir corrosión (sobretodo en ambientes húmedos o cerca de acuarios marinos) sino están adecuadamente anodizadas o protegidas con minio. En cuanto a peso y resistencias, y gracias a los modernos diseños de la industria acuariófila, son absolutamente indistintas.
Los soportes de obra (con cemento, ladrillos y otros materiales de construcción) en general se reservan para acuarios de gran tamaño con instalaciones complejas.
El cristal ha sido desde tiempos inmemoriales el material usado para fabricar acuarios. Su dureza, elasticidad, precio asequible y completa transparencia lo han convertido en la primera opción para los fabricantes. Por el contrario, el cristal es frágil y pesado, y su manufactura es un tanto laboriosa. Sin embargo, en los últimos años se ha hecho cada vez más frecuente el uso de distintos plásticos para construir acuarios. Al principio fue usado para acuarios pequeños y parideras para vivíparos, pero su calidad era pobre y los recipientes se rayaban hasta volverse translúcidos, y envejecían rápidamente bajo los efectos de la luz y el calor. La tecnología ha ido avanzando y hoy en día disponemos de materiales plásticos de una excelente transparencia, flexibilidad, ligereza, gran dureza y resistencia a los elementos fisicoquímicos del agua y del ambiente. Sin embargo, estos plásticos (comúnmente llamados acrílicos) son demasiado caros, trabajándose a medida y con un proceso de fabricación fuera del alcance del aficionado. Es por eso que, en lo que se refiere a acuarios domésticos, seguimos recomendando el vidrio.
¿Y los acuarios de vidrios curvos? A gusto del consumidor.... pero tenga en cuenta que una vez lleno de agua, la imagen se verá distorsionada y la limpieza interna del cristal será más dificultosa.
En este tema, existe una inequívoca regla de oro: cuanto más grande, mejor. Cuanto mayor volumen de agua contenga un acuario, más estable serán las características químicas y físicas del agua, y esto redundará en un mayor bienestar de los peces y las plantas. Adquiera simplemente el mayor acuario que su casa y su bolsillo le permitan. No existe exactamente una proporcionalidad entre el coste de un acuario nuevo y su tamaño. Encontrará que puede aumentar ostensiblemente el volumen de su futuro acuario por el mismo precio que algunos de los peces que piensa introducir, y que más adelante le recomendaremos que no compre; créanos, ganará con el cambio. En cuanto a las proporciones, y a menos que tenga pensado un uso especial o sus peces necesiten un hábitat muy específico, le recomendamos que comience por la forma rectangular clásica. Es la más versátil y común, con lo cual también la más económica.
Existen algunos elementos indispensables para que un acuario pueda funcionar, que son: filtro, iluminación y calefacción.
El filtro es el dispositivo mecánico que hace circular el agua a través del material filtrante. El material filtrante elimina las impurezas que se encuentran suspendidas en el agua y sirve de sustrato a la colonia de bacterias que lleva a cabo el ciclo del nitrógeno. Suponemos que ya sabe lo que es el ciclo del nitrógeno. De lo contrario, por favor, busque información al respecto antes de continuar.
La luz del acuario proviene de uno o varios focos colocados sobre él; es lo que se conoce como pantalla o luminaria. La luz es indispensable para las plantas y los peces. Además de en la conocida fotosíntesis, la luz influye en los ritmos "día-noche" de peces y plantas, regula su comportamiento, su alimentación y su reproducción. No descuide en absoluto el tema de la iluminación del acuario. Provea una fuente de luz abundante durante al menos 10 horas diarias y con el espectro más completo posible. A menos que busque una aplicación especial, le recomendamos que utilice fluorescentes (convencionales o compactos).
La calefacción puede no ser necesaria en climas cálidos o en domicilios ambientalmente caldeados, pero antes o después necesitará calentar su acuario, debido por una parte a la variabilidad de la climatología y por otra a que puede haber momentos en que no le interese caldear su casa (por ejemplo, cuando se vaya de vacaciones). Disponga de un sencillo calefactor sumergible de tubo con termostato, ajustado adecuadamente para encenderse cuando la temperatura baje de, por ejemplo, 23 ºC. No se preocupe, si el agua está caliente por sí sola, no se encenderá. Además, este aparato es muy económico y dura muchos años.
Evidentemente, Ud. es libre de comprar lo que le venga en gana para su acuario, pero no olvide que le vamos a hacer algunas recomendaciones que funcionan. Si Ud. es un neófito, trate de no apartarse de ellas.
No compre acuarios de vidrio hechos de una sola pieza. Son muy frágiles, pesados, y si se rompen, su reparación es prácticamente imposible. Compre acuarios de cristales pegados por sus cantos con silicona específica para acuarios. Si un acuario de material plástico es económico, no lo compre: con seguridad será de mala calidad y quedará inservible en poco tiempo. No compre dispositivos eléctricos o mecánicos de fabricantes desconocidos en el ramo; confíe en el nombre de los que han perdurado en el mercado a lo largo de los años.
No compre plantas de plástico: su aparente belleza inicial se ve rápidamente tapizada por sucias algas, algas a las que ellas mismas contribuyen con su presencia. Las plantas de plástico no cumplen ninguna función biológica importante en el acuario, algo que por el contrario sí hacen sus equivalentes vivas.
Si tiene algo de sensibilidad, buen gusto, y además un presupuesto ajustado, no compre barcos hundidos, ruinas de antiguas civilizaciones, esqueletos, naves espaciales, etc. Estos "chismes" no tienen lugar en el acuario elegante, natural y equilibrado; sustituya el dinero que estaba pensando en gastar en ellos por más plantas vivas, una buena iluminación y/o un buen filtro.
No compre "comida de vacaciones": su utilidad es bastante dudosa, si ponemos en juego lo mucho que contamina y lo bien que les viene a los peces un ayuno de vez en cuando. La mejor comida de vacaciones es una persona de confianza que se ocupe de nuestros peces durante las eventuales largas ausencias que podamos tener. En cuanto a la compra de peces y plantas vivos, debe comenzar por especies sencillas y resistentes, que toleren los errores propios de su aprendizaje. Documéntese con mucha paciencia. Lea libros, revistas y páginas web. Sea crítico y participativo en los foros, y escuche con atención los consejos de los que tienen experiencia: ellos han pasado por lo mismo que Ud., y su mayor deseo es ayudarle.
Por último, no compre en las tiendas en las que vea que los peces y las plantas se mueren; los comerciantes han de predicar con el ejemplo. Estos comerciantes no le darán buenos consejos. Con el tiempo aprenderá a distinguir buenos de malos comerciantes; hasta entonces, sea cauto.